sábado, 25 de octubre de 2014

Don't forget to love yourself



Me comprometí para volver a escribir en el blog y bueno aca estoy.
Siento que pasó una eternidad desde mi última entrada y para ser exactos pasaron más de diez meses.

Quizás no hay nadie que me siga leyendo pero siento esta necesidad de contarles como estoy y que ha sido de mi vida en estos meses.

Voy a tratar de resumirlo para que no sea una entrada eterna.

Primero que nada, ME SIENTO BIEN. Bastante bien y no sólo hoy, me siento bien con mi vida y la vida en general.
En estos meses pasé por altibajos (algunos más graves que otros) y cosas que me me ayudaron a llegar a este punto donde siento que nunca antes llegué... a este punto de amor y de paz conmigo misma al cual pensé que nunca llegaría. 

No estoy segura que fue exactamente lo que cambió en mi, o que fue lo  que me hizo dar un click pero hoy realmente después de tantos años encuentro signos de AMOR PROPIO.
Y no me refiero a querer mi cuerpo por pesar determinados kilogramos, me refiero a quererme por el ser humano único y valioso que soy.

Realmente empecé a comprender tantas cosas...

  • Comprendí que los números de la balanza no me definían como persona.
  • Comprendí que pesar tantos kilos no me iba a hacer feliz y que en cambio la felicidad la podía encontrar en una alimentación y vida sana. 
  • Comprendí principalmente que cuando uno realmente empieza a querer que su cuerpo tenga salud interior, se alimenta correcta y equilibrádamente y le da cuidados que lo ayudan a mejorar todo empieza a fluir positivamente.
  • Comprendí que una belleza exterior empieza por una interior.
  • Comprendí que la comida no es un enemigo si no más bien un aliado si la utilizo correctamente.
  • Comprendí que no importan las calorías si no la calidad del alimento.
  • Comprendí que la única que no me permitía avanzar era yo misma.
  • Comprendí que aunque estuviera años rehabilitandome las cosas no iban a mejorar hasta que me sincerara conmigo misma y dejara de ver a mi cuerpo como la solución y el problema a todo. 
  • Comprendí que la vida es valiosa y que si estamos aca es porque tenemos derecho a vivirla y nadie esta vivo para sufrir.
  • Comprendí que enojarme, hablar mal de los demás y criticar sólo me alejaban de la felicidad y que en cambio hacer todo lo contrario me llenaba de paz..
  • Comprendí que una sola sonrisa puede cambiar tu día para bien.
  • Comprendí que tener autoestima alta es posible si lo intento.
  • Comprendí que nadie me amará si no me amo primero a mi.
  • Comprendí que el cuerpo es un templo al cual debo cuidar y amar porque me acompañara el resto de mi vida.
  • Comprendí que si yo no me quiero nadie más lo hará.
  • Comprendí que quedarme en mi zona de confort es lo que me impide alcanzar mis sueños.
  • Comprendí que sólo una mente positiva me llevara a tener una vida positiva.
  • Y sobretodo comprendí que no hay miedo que no pueda vencer porque soy más fuerte que todos mis miedos. 

Espero que si alguien está leyendo esta entrada y se siente mal, agobiado, triste, cansado, sin ganas de vivir y acorralado de miedos que envuelven a las patologías alimentarias u otros problemas sólo quiero decirles que tengan fe y esperanza de que se puede salir y todo va a mejorar.
Si leen algunas de mis entradas viejas van a ver que yo era una de las personas más negativa, triste y con menos ganas de vivir del mundo y si yo pude salir de eso entonces vos también podes, así que PEDÍ AYUDA porque no se puede solo. 

No es fácil, a mi me cuesta. No les digo que mi vida es perfecta, hay días en que me siento mal y me dan ganas de tirar todo a la basura, pero por supuesto somos seres humanos y sentirse mal también está bien, pero cuando me siento de esa manera lo que me mantiene de pie es la esperanza de que hay algo mejor para mi, estoy segura de que lo hay y lo afirmo cuando veo esos progresos que logré en mi.

Actualmente sigo yendo a ALUBA que es la clínica donde me rehabilito. Ya pasaron dos años desde que voy y sinceramente no se si hubiera podido llegar hasta aca sin terapia grupal, por eso estoy agradecida de que la última esperanza que me mantenía de pie un 23 de julio del 2012 me llevara desesperada a buscar ayuda a ese lugar.

Hay vida después de los trastornos alimenticios y lo puedo afirmar, yo aún estoy en un proceso de aprender a amarme a mi misma, no es un camino fácil, lleva su tiempo y su esfuerzo pero vale la pena intentarlo.

Espero que también puedas recorrer este camino.